lunes, 7 de noviembre de 2011

Hasta siempre Canario....


Mauri, voy a comprar unas colchonetas, quiero armar un grupo!!!!
Esa fue una de las ultimas frases que escuche el jueves a la tarde, de uno de los mas grandes atletas de fondo que hemos tenido en nuestro entorno, Christian “Canario Rosales” .
El clic, ese momento que pasa por la cabeza de muchos, algunos lo resuelven otros no, no hay que hacer de esto, lo que Christian seguramente no quisiera que se hiciera, hay que recordar al “canario” como lo que era, y va seguir siendo siempre, un ejemplo de compañero y persona, de alegría, de travesuras, cosas que solo a el se le podían ocurrir. Que lindo es recordar a alguien, no tanto por sus logros, y vaya si Christian los tuvo, sino por un gran ser humano y persona, para eso estamos y muchos no se dan cuenta.
La tristeza nos llega a lo mas profundo, esa tristeza se ve derrotada por la imagen de su sonrisa la cual se puede apreciar en las cientos de fotos que hoy recorren los espacios, su fuerza desplegada en todo su esplendor, como el mismo se denominaba “caballo loco”.
Apreciemos y disfrutemos de todos al máximo, es ahora que hay que hacerlo cada cual de su lugar, no esperemos a que no estén para hacerlo, hay cosas que se pueden evitar, pero vamos todos de un lado a otro y no miramos a nuestro lado, el sentía que sus fuerzas como corredor ya no eran las mismas, eso es lo mas normal en un deportista, pero muchos no lo pueden resolver por si solos, es ahí donde deben estar compañeros y amigos, sin lugar a dudas que estuvieron, pero tal vez no pudimos ver u imaginar.
Los que conocimos a Christian sabemos que el nunca iba a demostrar un momento de flaqueza sino todo lo contrario, igualmente lo tenemos y muchas veces nos cuesta reconocerlo.
Queda la sensación, de decir “pude hacer algo mas”, ¿pero que mas podemos?, creo que ese algo mas es en ver por esos deportistas, que por memento dejan todo, y son alabados y venerados como dioses, pero ante le primer traspié, llámesele lesión o lo que sea, se le cierran todas las puertas, y hasta las zapatillas tienen que mendigar.
No es hacer leña del árbol caído, sino ver por nuestros compañeros de ruta, de aquellos que tal vez no tienen tanta facilidad para desenvolverse en otras áreas, que no sea precisamente correr, tratar que todos aquellos que vamos dejando la alta competencia, ayudemos de una u otra forma a los que les cuesta entregarse a otras pasiones.
“El Canario” tenia rollo para rato, tenia varios podios por recorrer, muchos tubos humanos que lo iban a aplaudir, como en tantos momentos, igualmente sabemos que estará siempre entre los punteros, peleando como siempre lo hizo.
Personalmente voy a pensar “que estas de casería, tu otra pasión, corriendo por el campo al aire libre detrás de las liebres, en tu querido San José”.

Mauricio Ramírez